

Conjunto de Estados miembros de la Unión Europea que se encuentran en la tercera fase de la UEM y, por tanto, tienen al euro como unidad monetaria y una política monetaria única.
Los Estados que configuraron la zona del euro desde su inicio fueron Alemania, Austria, Bélgica, España, Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Países Bajos y Portugal, a los que se unió Grecia el 1 de enero de 2001, Eslovenia el 1 de enero de 2007 y Chipre y Malta el 1 de enero de 2008. No forman parte de la zona del euro los países que no han adoptado aún la moneda común (Dinamarca y Reino Unido tienen un régimen especial que les permite acogerse a una “cláusula de exención voluntaria” respecto al euro y los demás Estados miembros no podrá incorporarse a la UEM hasta que no cumplan los criterios de convergencia).